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Vaginismo Vaginism Botox Dysport

Dr. Alejandro M. Salvó para GinecoSalud

 

Definimos VAGINISMO como la dificultad o imposibilidad de la penetración vaginal causada por la contracción involuntaria de los músculos que rodean a la vagina.

El vaginismo es un trastorno poco frecuente pero que afecta a muchas mujeres en mayor o menor grado, muchas de ellas desconocen el padecimiento.

Por suerte en la casi totalidad de las afectadas el vaginismo tiene solución.

Su origen no obedece a una causa en común sino a causas particulares en cada una de las mujeres aquejadas.

Es muy importante tener en cuenta que se trata de un problema mixto con un porcentaje variable de componente físico y otro psicológico. De esta manera y a modo de ejemplo un vaginismo podría ser un 50% psicológico y un 50% físico, 100% psicológico o 100% físico.

Cuanto mayor carga psicológica tenga el vaginismo más cerca estará la paciente de necesitar psicoterapia o ayuda de un terapeuta sexual. En muchos de los casos el ginecólogo, quien habitualmente enfrenta el primer contacto con la paciente problema, será de gran ayuda en la orientación o resolución del tema.

En la mayoría de los casos el vaginismo enfrenta un círculo vicioso que de no solucionarse en corto plazo irá aumentado su intensidad. Como su mecanismo de acción es reflejo el vaginismo se desencadena desde cualquier disparador, sea físico o desde el pensamiento.

A nivel de la musculatura que rodea a la vagina se produce una contractura de los músculos intervinientes, los cuales terminan con el tiempo estableciendo un estado de hipertono (contractura espástica) doloroso.

Para poder interpretar mejor este problema y conocer su origen y solución clasificaremos al vaginismo en dos grandes grupos: vaginismo primario y vaginismo secundario y en cada uno de estos grupos entra la subclasificación de leve, moderado, intenso y complicado

VAGINISMO PRIMARIO

En el vaginismo primario, el problema data desde el primer día que hubo intento o penetración vaginal, haya sido esta consumada o no.

Las causas más comunes de vaginismo primario son de origen psicológico y están relacionas con la educación sexual inadecuada recibida, con temores infundados o miedo al dolor en la primera relación sexual, temor al embarazo, etc. También son causas de vaginismo los abusos sexuales, los intentos de violación, las experiencias traumáticas en la zona como colocación dolorosa de tampones y exámenes o procedimientos médicos con experiencias negativas en la región.

VAGINISMO SECUNDARIO

En el vaginismo secundario, el problema aparece después de un período tiempo determinado de haber tenido penetraciones sin dificultad.

Ejemplo de vaginismo secundario son aquellos que ocurren por malas experiencias sexuales, violaciones o abusos.

Prácticas médicas traumáticas como exámenes dolorosos, biopsias, tratamiento de verrugas vulvares o cirugías en la región. También tienen mucho peso los traumas psicológicos relacionados con la esfera emocional, las frustraciones y los problemas de pareja.

En todos los casos de vaginismo, sean primarios o secundarios, el miedo y la falta de confianza son los pilares que se deben derrumbar para la resolución del problema. La estructura psíquica de cada mujer influye en la instauración y en la solución del vaginismo.

Por último, el grado de vaginismo puede ser:

LEVE: Se presenta algún tipo de resistencia inicial, dolor o temor pero no evita la relación o el examen. Se observa contracción involuntaria de la muscularura vaginal al contacto.

MODERADO: La paciente manifiesta que preferiría evitar la penetración, pero después de un período de intransigencia accede a la misma con tensión y miedo. La generalidad después de iniciada la relación disfrutan del placer sexual.

En la consulta médica acceden al examen ginecológico con reticencia. Se observa contractura involuntaria de la muscularura vaginal e hipertono (contractura) ya establecida y dolorosa de la musculatura vaginal.

INTENSO: La penetración se produce con marcados signos de displacer y dolor y en ocasiones con movimientos corporales de resistencia. Es común que se acompañe de falta de orgasmo.

Muchas de estas pacientes terminan no accediendo al examen ginecológico o postergándolo. La tensión de la musculatura es muy evidente y dolorosa llegando incluso a involucrar el ano. La paciente cierra sus piernas al acercamiento o ante cualquier estimulo, incluso el sonoro.

COMPLICADO: La sola idea de una penetración impide el inicio de toda actividad previa. En un consultorio ginecológico la paciente no accede al examen genital.

Las manifestaciones de pudor o vergüenza no deben ser confundidas con vaginismo.

TRATAMIENTO

El tratamiento del vaginismo se determina por el tipo y el grado del mismo.

Por lo general el primer médico en encontrarse con el problema es el ginecólogo. Este determinará si la paciente necesita o no psicoterapia o si el caso es de resolución en el consultorio ginecológico.

Eximiendo los casos en los cuales la ayuda de un terapeuta es indiscutible, el ginecólogo podrá instruir a la paciente evacuando dudas y miedos. También es importante determinar que grado de contractura muscular presentan los músculos vaginales e instruirá a la mujer con ejercicios de relajación acompañada o no de medicación a tal fin.

En casos extremos es de utilidad el Botox o el Dysport.