Receptores hormonales
Dr. Alejandro M. Salvó para GinecoSalud
Muchas células son expuestas a las hormonas, sin embargo, sólo algunas responden a su estímulo. Para responder, las células deben tener un receptor específico para esta hormona. Es así como la unión de la hormona al receptor desencadena el estímulo necesario para que esa célula desarrolle una función determinada. De esto nace el concepto de especificidad. Tal especificidad de la acción hormonal, parece residir en la presencia de receptores en el órgano blanco que pueden reconocer específicamente su señal. Se ha comparado este proceso, como aquel que ocurre entre la llave y su cerradura.
Los receptores son proteínas cuyo número y afinidad pueden modificarse de acuerdo a las circunstancias. Estos pueden, según el lugar de la célula en donde se encuentren, de membrana, citoplásmicos y nucleares. Por lo general, tienen receptores de membrana aquellas hormonas que por su tamaño no pueden entrar a la célula o aquellas que por su poca liposolubilidad (capacidad de disolverse en las grasas) tampoco lo pueden hacer. Las proteínas no pueden atravesar la membrana por su tamaño, en tanto que los esteroides, que son moléculas pequeñas y liposolubles si la atraviesan.
Recientemente se ha demostrado que algunos sistemas celulares tienen receptores de membrana para los esteroides; por ejemplo el espermatozoide tiene receptores de membrana para progesterona.
Las hormonas que actúan a través de receptores de membrana activan la formación de un segundo mensajero, que lleva el mensaje de la hormona al interior de la célula para la elaboración de la respuesta biológica o acción hormonal.
En algunos casos es necesario que la hormona se una previamente a una proteína ligadora que circula en sangre y sólo después de esta unión, se puede activar el receptor de membrana. En estos casos, se considera a la proteína ligadora como el receptor extracelular.