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Consulta Preconcepcional

Dr. Alejandro M. Salvó

Es muy importante comenzar tu embarazo en las mejores condiciones de salud posible.

El embarazo es un estado natural y fisiológico y toda mujer está lista por naturaleza para concebir dentro de su período fértil. Cuando sea posible planificar la maternidad es bueno transmitirle esta inquietud al médico ginecólogo.

El crecimiento y posicionamiento laboral en los días actuales hacen pensar en la maternidad mas allá de los 35 años, edad en la que ciertas enfermedades alguna de ellas ginecológias ya tienen implicancias importantes como es el caso de la endometriosis y los miomas.

Al decidir embarazarse  toda mujer deberá  actualizar su examen ginecológico y mamario,  el papanicolaou y la colposcopia.

Es también recomendable la consulta al médico clínico para una evaluación general de la salud.

En casos de sobrepeso una oportuna consulta al nutricionista podrá ayudar a controlar esos kilos de más.

La importancia de la consulta preconcepcional radica en la promoción de la salud materna y de del futuro hijo, la evaluación del riesgo en el embarazo y otorgar soluciones a los riesgos o alteraciones descubiertas.

Los estudios de laboratorio que suelen pedirse en el período preconcepcional son: Hemograma, Glucemia, Uremia, Creatinina, Coagulograma, Hepatograma  Grupo sanguíneo y Rh, Serología TORCH ( toxoplasmosis, rubeola, citomegalovirus, herpes virus, VDRL (sífilis), HIV, Serología para hepatitis B y Orina completa

Serán de atención especial aquellas futuras madres con diabetes, asma bronquial, enfermedades psiquiátricas, problemas cardíacos, trastornos renales, enfermedades tiroideas, hipertensión arterial, hepatitis crónica, HIV, enfermedades autoinmunes, enfermedades infecciosas, varices profundas, etc.

Es parte fundamental de la consulta preconcepcional la detección de aquellas parejas con posibilidades de transmitir enfermedades congénitas a sus hijos. Son pacientes de mayor riesgo aquellas con anomalías cromosómicas conocidas o familiares en cualquiera de los integrantes de la pareja. Las mujeres mayores de 35 años. Quienes hayan tenido varios abortos espontáneos  o muertes fetales. Quienes tengan antecedentes de hijos con enfermedades o malformaciones genéticas o alteraciones hereditarias. Aquellas parejas con antecedentes familiares de trastornos mentales, distrofia muscular, hemofilia, fibrosis quística. Como medidas generales se hará hincapié en los aspectos nutricionales pre concepcionales y durante el embazo, se restringirá el consumo de alcohol, drogas y tabaco, se recomendará el suplemento dietario con acido fólico desde un mes antes hasta dos meses después del embarazo. Se deberá evitar la ingesta de medicamentos con acciones peligrosas o teratogénicas.