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Preservativo masculino (condón)

Dr.Alejandro M. Salvó para GinecoSalud

 

Los preservativos masculinos están construídos en su mayoría en látex, algunos están hechos en poliuretano. Este último material, si bien es fino, es más rústico que el látex. Previene el contacto de los fluídos mucosos durante la relación sexual, evitando el embarazo y las infecciones. El preservativo debe ser colocado siempre antes de comenzar el contacto sexual, con el pene erecto.

 Para evitar que éste no se rompa durante la relación, debe colocarse teniendo en cuenta que no quede aire atrapado en su extremo. Para que ésto no ocurra, es de buena práctica realizar un rulo en su extremo y apoyarlo así sobre el glande del pene erecto antes de desenrollarlo. De esta manera la presión ejercida durante las penetraciones no lo hará estallar y en el momento de la eyaculación, el fluído espermático ocupará ese espacio vacío.

                  

Una práctica que debe evitarse por lo inadecuada y riesgosa es la utilización del preservativo recién en el momento de la eyaculación. Las infecciones pueden  transmitirse  por el simple contacto entre las mucosas genitales y un leve escurrimiento seminal puede ser suficiente para que se produzca el embarazo.

No deben usarse lubricantes grasos del tipo de la vaselina con el uso de los preservativos, ya que podrían alterar el látex y facilitar su ruptura. Sólo deben usarse lubricantes acuosos.

Siempre debe retirarse el pene de la vagina después de la eyaculación, ya que la pérdida de la erección podría hacer que el preservativo quedara dentro de la vagina perdiendo así toda su efectividad. Sostenga la base del preservativo al retirar el pene.

Los preservativos no pueden reutilizarse. Tampoco deben colocarse más de uno a la vez.